El rol del
comunicador frente a las personas y los medios.
Por: Franklin Cornejo Urbina.
El papel del comunicador es
subestimado siempre, se nos conoce como los chismosos o “los de todo un poco” nosotros no solo contamos una noticia,
conducimos un programa, salimos bonitos en la televisión; Somos en realidad un
facilitador de los procesos de comunicación.
El rol de nosotros los comunicólogos
es: Fortalecer la comunicación donde ya existe, facilitarla donde aun es escaza
y generarla donde no exista. Eh aquí la interrogante ¿Hacemos esto en realidad?
Se habla que como comunicadores gozamos de la llamada libertad de expresión,
aparte que es un derecho fundamental para todos los seres humanos, este se ve sesgado
para nosotros por instituciones y personas a las que no les agrada nuestra opinión
o critica; entonces ¿este derecho existe en realidad? Es una duda que debemos
resolver como facilitadores de este proceso.
El proceso de comunicación también
es afectado por el contexto social en el que se desarrolla el comunicólogo, no
es lo mismo el acceso a la información y la libertad de expresión aquí en México,
que en el Reino Unido por citar un ejemplo.
Franklin nos señala que es
importante para el comunicador ciertos aspectos como lo son: el crear
ciudadanos informados, que nuestro contexto social y cultural intervienen en
nuestro proceso de comunicación, al mismo tiempo que debemos entender la comunicación
desde el punto de vista y experiencias de la sociedad.
Ya que nos es más difícil hacer comunicación
cuando no tenemos un acercamiento con la gente, no escuchamos de viva voz sus
experiencias de vida.
Por ende como comunicólogos no
debemos cerrarnos en una oficina y decir que todo allá afuera está bien, si no
somos capaces de aceptar nuestra realidad y tratar de cambiarla, algo estamos
haciendo mal. Habría que plantearnos la siguiente interrogante ¿Somos en verdad
facilitadores de la comunicación? ¿Estamos
ejerciendo bien el rol encomendado por la sociedad?
Es entonces nuestro deber crear
ciudadanos conscientes de lo que sucede a su alrededor, informando con
responsabilidad y certeza lo que acontece; y no ser de los llamados
comunicadores chayoteros que en este país ya sobran bastantes.

Coincido contigo amigo maestrante,se que siguen existiendo las confusiones de si el que estudia ciencias de la comunicación va para presentador de noticias o el que estudias ciencias políticas para político... Pero también el ser ''los de todo un poco'' o los ''todólogos'' tiene sus puntos buenos, aparte que nosotros podemos entender la realidad desde el punto de vista de distintas disciplinas, tener la facilidad del dominio de varios temas e incluso, incluso como característica social, siendo los que siempre opinan sobre todo... jajaja
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